miércoles, 2 de enero de 2019

EL GRITO

Estoy gritando, soy el último. Hace años dejé de dibujar, es extraño porque nunca llegué a comprender bien las composiciones gráficas que realizaba en diversos momentos. Empecé dibujando personajes de historietas cuando era niño, al final de mis cuadernos o en hojas sueltas que suelen brindar los adultos para dejar a los chicos entretenidos y a la par para ejercitar su creatividad e imaginación. Recuerdo que en cierta época mi tío compró una computadora; yo no sabía casi nada de esta nueva herramienta que revolucionaría el y mi mundo. Por ser un niño todavía, no se me permitía el acceso a esta nueva herramienta sin vigilancia ni horario, es irónico que ahora esté utilizando una computadora portátil acostado en la oscuridad, pero más irónico es estar escribiendo y no dibujando. En los momentos que podía utilizar el ordenador, conocí varios programas que nutrieron mucho mis conocimientos. Cómo poder olvidar cuando por primera vez se me mostró un mapa de constelaciones junto con fotos de los planetas y galaxias, el universo mismo me daba la bienvenida al pensar infinito. El grandioso "Paint" donde traduje mis caricaturas aficionadas con mucha paciencia y tino al manejar las herramientas del programa con el ratón, lo cual era una actividad muy difícil pero me encantaba pasarme dibujando en algo que no sea cuadernos o papel. Un día de vacaciones escolares no había nadie en casa y decidí arriesgarme a utilizar el computador sin permiso. Debía abrir la puerta con un cuchillo de mesa tal cual aprendí de mi abuelo abriendo el escritorio cuando olvidó sus llaves, tuve éxito y encendí la máquina, lo repetí por varias ocasiones y descubrí más programas y juegos pero dibujar en paint era inigualable. Luego, empecé a crecer. Utilizar el computador era más complicado ahora porque, aunque suene contradictorio, se me restringía más su uso y se me vigilaba de manera diferente, con desconfianza, esto último me hizo perder el interés de probar suerte y tratar de abrir nuevamente la puerta para seguir explorando en la pantalla. La desconfianza es natural; quienes somo adultos comprendemos y conocemos nuestros errores pasados y preferimos no dejar a nuestros hijos exponerlos a ellos aunque a veces traigan consecuencias positivas para el desarrollo como ser independiente. Cuando ingresé al colegio, ya en la adolescencia, retome la práctica de dibujar en las últimas hojas de mis cuadernos pero esta vez ya no me identificaba con caricaturas o historietas, era algo más orgánico de cierta forma, daba libertad a mis manos más que a mi idea, es decir, no tenía un fin o una concepción clara de que estaba dibujando, en muchas ocasiones los gráficos terminaban en tribales sin sentido pero agradables de apreciar y en otras se transformaban en paisajes, rostros, escenas o como me gusta interpretar, nacían. Me sentía muy bien de poder construir una idea de la nada, me sentía identificado con lo peculiar, con ese tipo de personas que poseen algo más que no se puede definir a simple vista, algo que necesita ser descubierto y cuidado. Pasaron los años y adquirí nuevas habilidades a parte de lo ya mencionado que nuevamente quedó replegado en el desinterés de la juventud, ahora buscaba nuevas experiencias y sensaciones. También me olvidé de las computadoras y para ser sincero al descubrir que podía dibujar de esta manera me dejé llevar por varios años por el pensamiento de que la tecnología era alienante y corchaba la inspiración o la creatividad natural del ser humano, idea que ahora se ha transformado en un pensamiento más maduro en el que acepto la tecnología para pulir mis creaciones. Fue así que inevitablemente reconocí la computadora. Esta vez era ya un joven adulto y el ordenador no se quedaba atrás, había crecido junto a mí sin darme cuenta, sus herramientas eran ahora más sofisticadas y se podían intercambiar ideas en el instante desde cualquier parte del mundo al compartir la imagen. Me perdí, esa contradicción de crecer me dejó vacío en muchos momentos. La información era como ver el programa de las constelaciones; asombrosa e infinita, el mundo dejó de estar oculto y todos pudimos sentirnos conectados por primera vez. Aprendí a ilustrar en la pantalla con un programa que me ofrecía muchas opciones para improvisar, y así lo hice, improvisé, no estudié ilustración, jugué como cuando era el niño que abría la puerta con un cuchillo y empecé a crear. En este momento vivo conflictos muy duros de ser adulto y recordar esto me deja perplejo, hoy en día las diferencias por la igualdad se hacen más fuertes, la injusticia y la justicia han cambiado de rostro para el beneficio de las mismas cabezas, decir algo sin pensar un millón de veces para no herir las susceptibilidades de moda está casi prohibido, parece la nueva edad media, y no estoy dibujando. Digo esto porque al dibujar ya con criterio adulto pero bajo el precepto de la improvisación, me di cuenta que mis amados dibujos dicen más de lo que yo mismo puedo explicar, concreté que eran un tipo de pareidolias, las cuales experimentamos cuando vemos las nubes, el techo o los muros y encontramos imágenes en dichos lienzos que se prestan para la imaginación, eso está sucediendo, la vida se está convirtiendo en una pareidolia, cada uno la interpreta como quiere pero lo triste es que varias personas solo ven lo que otros afirman ver. Para concluir este grito, tengo otra teoría de mis gráficos que la comparo con un tipo de psicografía, no se realmente si vendrán de este espacio-tiempo, tal vez sean mensajes o enlaces de un mundo al que todavía no tenemos puente o acceso, un lugar donde hay que descubrir, exactamente lo que ahora necesita el mundo, algo nuevo que no esté condicionado a leyes o caprichos sociales para preponderar sobre otros, un mundo que transforme para bien el nuestro, un mundo donde veamos con sorpresa y alegría las novedades como cuando un niño pudo conocer cómo era el universo en imágenes y lo pudo gritar y dibujar.

lunes, 17 de julio de 2017

ASINTONÍA

Estaba buscando el significado de la palabra ASINTONÍA en la red y caí en asíntota: "Se suele dar la definición de asíntota a una curva que «no se encuentran nunca»"...
Engullendo con un hambre feroz se encuentra Matiz comiendo en una mesa rota por el espadazo que le había dado un Voltor para provocar las rencillas entre criaturas y que la noche se volviera roja y oscura como le gusta a sus parientes que estaban de visita; la tranquilidad oscilaba de vez en cuando;las mentiras a gritos voltor que exageraban para alardear y la banalidad de su tarde variaban entre beber despavoridos el KLUX dando vueltas para marearse y chocar de un lado a otro para iniciar un pleito tridimensional que cada vez se hacía más problemático en la "REGIÓN UNIVERSAL Café de paso", donde a parte de ser el mejor lugar para divertirse en luces de tiempo viajero*, se planeaban los viajes que surcan los aventureros que trascienden para acabarse completos.-La crueldad es infinita cuando se ha dejado de escribir en escudos blancos— Contaba el bárbaro Matiz mientras vigilaba a los voltor, peludo como las lluvias eléctricas, de canas fijas en las montañas de sus cejas por los veranos extintos, sabio y curtido de quantum, joven, elocuente, y a ratos, la mirada perdida; asfixiado ya no sabía si es órgano, tejido o hueso lo que le dolía ésta vez de tantas charlas donde contaba sus locas y violentas aventuras. Afirmaba estar pasando por su momento porque "todo va cuesta arriba"; ese lugar donde está todo de todo por unos momentos para transformarse en otros momentos más grandes hasta llegar a ser nuevos e interminables cuando Viento le interrumpe para decirle -Te hablo de países envenenados por los mares extintos- su voz se asemeja con el más profundo suspenso-Algunos deberían volver a la vida; hay tanta sed en esta dimensión que podríamos evolucionar a no padecer por líquidos o peor aún por satisfacciones básicas y volvernos unos autómatas deshidratados- Matiz se levanta y le dice -Eso JAMÁS!-. En la dimensión nadie conoce un río pues le han puesto tuberías a toda fuente acuosa para sofocar el fuego de los autómatas, criaturas de implantes que se sobre calentaron por estar mucho tiempo en las dimensiones. El bárbaro esconde su brazo dentro de su capa y extrae una bolsa de encaje ámbar- Lo que les voy a enseñar aquí no debe ser visto por ningún Voltor. Peor aún un oráculo, Soinfs nos libre!-. Retirando el cordón de lana mayor y expandiendo sus costuras saca una piedra sin fondo en el centro que había encontrado en su último viaje a las neblinas. -Esta piedra eres tú, Asintonía-. Ella, quién acompañaba en silencio al grupo de viajeros, queda perpleja, da un salto de atención y pregunta- ¿Me estás jodiendo?- Matiz le responde -No para nada, eso me contó el Miyo cuando fui a sus cataratas a preguntarle qué necesitaba. Me dijo mientras abría los bosques para mostrar su boca, que temía por su sonrisa, era obvio que necesitaba agua. Después de algunas noches dijo verme en tu sueño con la roca convertida en unas curvas infinitas que lo ayudaría a hidratarse e irrigar a varios seres que le habitan los espacios y sus dimensiones. Me dio la piedra y dijo que se llamaba Asintonía, me pidió que te la entregara en los límites de Astron, el país de los tubos donde habita la sombría horda de autómatas-. -¿Qué?¿Estás loco?- Asintonía no podía creer lo que Matiz le decía porque la piedra que se nombraba en su sueño, tenía curvas infinitas como asíntotas y esta era cúbica como un cuarto oscuro que posee dentro el sin fin.-Yo sé que no me crees nada pero tenemos que ir, he visto también a los oráculos y saben que decimos la verdad consciente e inconscientemente y debemos salvar la dimensión-. Viento paralizado con la boca entreabierta se levanta para ir a ver un trago y derrama por accidente el KLUX de un Voltor que sin pensarlo dos veces arremete contra él y enseguida Viento le detiene con una especie de hilo transparente que al parecer se mueve muy rápido impidiendo su destrucción. Los demás Voltors se dirigen furiosos a ayudar a su pariente. Viento levanta un muro del mismo material frente a ellos corchando su avance pero esta vez no tiene tanta fuerza. Los Voltors usan espadas únicas y famosas en destruir magias y leyendas así como a sus creadores. Empiezan a hacerle huecos en el muro que sostiene viento con su otra mano. Matiz saca su espada de fuego Lumir y protege a Asintonía detrás de Viento que sigue listo para la batalla cuando de repente, todo queda quieto, ha llegado un Oráculo. -SUS VIBRACIONES SON DEMASIADAS. AQUÍ LA NORMALIDAD Y LAS DIFERENCIAS ESTÁN PERTURBADAS. NO ES DE LUZ VARIOS VOLTOR EN UN SOLO SITIO. SERÁ MEJOR QUE LOS DESTRUYA A TODOS-. Mientras todos no se pueden mover empiezan a temblar todos los cuerpos como fichas en un tablero suspendido de ajedrez y se escucha un grito que dice -NO!, déjame y escúchame- Matiz podía moverse. -¿QUIÉN ERES TU Y COMO TE ATREVES A NO ENFRENTAR TU DESTINO FRENTE A UN ORÁCULO DE SIFIRIO? HASTA EL MISMO SOINFS NOS MIRA DE ACUERDO!¿CÓMO ES QUE PUEDES ARTICULARTE Y MOVERTE EN ESTA FRICCIÓN DEL ESPACIO TIEMPO Y LA MATERIA? VOY A COLOCARTE EN UN AGUJERO DE VILIOS-. El bárbaro nuevamente abre la bolsa negra y la pone justo en frente del ataque del oráculo. -DESTELLOS OSCUROS, CÁLIDOS Y OSCUROS! UNA ASINTONÍA! ALÉJALA DE ESTE ESPACIO TIEMPO O VOLAREMOS LA TOTALIDAD EN PEDAZOS! La Asintonía es una especie de bomba que hace estallar todo lo que estuviere en el hoy, al juntarse la piedra con su carne y su nombre. -Libera el tiempo oráculo, que ya pronto será hora palíndroma y prometo no accionar el mecanismo para extinguir a uno de los tuyos. Déjame cumplir con mi palabra al Miyo de mojarlo todo-. El tiempo es eterno en estos instantes. El sifirio presiente al nombre y la carne cerca de la piedra y le permite el movimiento para cumplir el sueño del Miyo, el de ella y el de el bárbaro. -VAYAN Y ASUMAN JUNTOS LAS EXPLOSIONES DE SUS DESTINOS ARMEN DE NUEVO LO QUE DESTRUYAN, SI FALLAN, SIEMPRE VOLVERÁ A PASAR-. El oráculo se investiga en sus dimensiones el sueño del Miyo y los transporta inmediatamente a él. Ya entrados en el argos, la imagen a lo lejos es de un ser gigante lleno de tentáculos protegiendo las tuberías dándoles la bienvenida a los tiempos del país de los autómatas. -Yo creo estar lista, quiero salvar todo y conocer un mar, un río y bañarme cantando después de luchar unas batallas viajeras- Dice Asintonía. -HAZLO AHORA QUE YO ESTOY A TU LADO- le anima Matiz quien le entrega como, obsequiando el destino, la piedra asintonía. La roca empieza a diluirse sin desaparecer en las manos de la guerrera, forma unas curvas que como una luz de ámbar empiezan a cubrir todo el paisaje nefasto de los autómatas, ellos no hacen nada más que comentar entre ellos su catástrofe. El pulpo queda completamente cubierto por esta especie de plasma negro que erupcionó el nombre de la carne y la piedra invocando las aguas. Todo queda en silencio por segundos que quedarán grabados en las historias de los oráculos y los viajeros y de repente todo en el perímetro dimensional estalla. -ASINTONÍASINTONÍA!- grita Matiz quien ahora nada hacia algún extremo de algo. La carne heroína y su nombre también gritan buscando al guerrero perdido. Todo se inunda y la corriente del mar más inolvidable envía todo hacia todos los extremos de las existencias, pasarán miles de luces y sueños de viajeros para que todo se encuentre y se construya una nueva normalidad; la vida empezará seguramente y los encuentros serán de nuevo gratos y comunes, pero por el momento todo a quedado en matiz y asintonía.

martes, 24 de febrero de 2015

Ayúdame.

-¡VAYA! Nunca pensé que sería así.- -¿A qué te refieres, estás decepcionado acaso?- -No para nada, ya me he acostumbrado a no generar espectativas más allá de mis ocupaciones o alcances. Me siento raro escuchándote con mi misma voz, es un poco perturbador la verdad. Igual comprendo que esa debe ser la lección; "la salvación está en uno mismo", es por eso que es como si me hablara yo.- -Si, pero lamentablemente es la única y última oportunidad de hacerlo en estas condiciones a las que nadie está acostumbrado. Pudiste ser cualquier cosa, tu vida no está mal después de todo, vas a cumplir más años, lo sé, pero el vigor todavía te acompaña para soportar los "achaques". Cuando ustedes son así, sin nada, se parecen más a cuándo los recuerdo con juventud y alegría, sin problemas, eran pocos y la ignorancia les hacía sonreír, no duró mucho, descubrieron como amarse y todo se fue a la gran alcantarilla cósmica, je, je. Bueno, aquí estoy, para qué me buscas Oh! Señor de los "escépticos" antiguos, je, je.- -Me doy cuenta que tu sentido del humor nos diferencia mucho. Pues si, estoy recurriendo a esta gran alucinación colectiva llamada fe que mejora la voluntad para seguir viviendo cosas y solucionar otras que suceden al seguir viviendo cosas, bueno tu me entiendes, es difícil asumir esta situación, de seguro si se leyera parecería un tipo de arrepentimiento repentino dadas las circunstancias que generamos los vivos que de pronto vamos a dejar de estarlo por primera vez, suena gracioso, me alegra que este encuentro sea divertido al fin.- -Pues eres uno más de muchos, sin vergüenzas, ya no solo se comen las manzanas ahora las corrompen con polvos y humos, después están pidiendo una fruta que les calme el riñón mal herido de todos esos tiempos donde no valen más que un retaque y si les viene una bala perdida lo pierden todo por segunda vez definitiva, mueren dos veces de la peor forma.- -Pero, hablaron contigo, te conocieron también?- -Claro, ver es fácil, el problema es escuchar, tienen tan apagada el alma que entre tantas que suplican no se les alcanza a distinguir y quizá se queden gritando eternamente, o lo que se entienda por eternidad.- -¿Es verdad que no haces nada?- -Ya he hecho muchas cosas amigo, no te parece que debemos ayudarnos nosotros mismos campeón. Je, Je.- -Qué raro escucharme decir eso sin ser yo. Bueno, qué va a pasar, no quiero perder todo, qué debo hacer?- -Escucha. extiende la mano. Te voy a presentar unos seres. Cada uno saldrá de ti porque son tú también y te habitan desenfrenadamente, creo que es momento de que los conozcas y los enfrentes, saludes, despidas, qué se yo.- -Seres? Esto es lo más extrañ....oo AY! QUÉ SUCEDE? MI MANO, ME DUELE MUCHO. -Espera con tranquilidad y aguanta un poco, sacar lo malo duele en lo profundo y asusta en la superficie, pronto saldrá y tu mismo te sorprenderás de lo que guardas por siglos de informaciones genéticas, algunas jamás se curan.- -YA NO SOPORTO! AYÚDAME!- -Qué descaro, qué mal agradecido, lo estoy haciendo, ahora cálmate y escucha...- -No quiero que me hablen, ni que me digan qué tengo que hacer, estoy solo, siempre estoy así y me defiendo de todo, nunca más me van a hacer daño.- -Pero tú eres una máscara, no tienes vida, eres un accesorio para ocultar identidades o acciones reprochables; estás adherida a un rostro.- -CÁLLATE, TU ERES LA MÁSCARA QUE USA MÁSCARAS PARA NO SER UNA, Y NO ME HABLES MÁS.- -No comprendo, dices que yo soy como tú?- -JAMÁS! TU ERES DETESTABLE PORQUE YO SOY UNA PARTE DE TI QUE UTILIZAS PARA DEFENDERTE DE LO QUE NOS HACE MÁS DAÑO.- -Lo siento, no sabía, jamás lo hubiera imaginado, había oído habar esto de las máscaras pero esto es un poco más allá de la teoría o cualquier experiencia, eres única!- -TU TAMBIÉN, DÉJAME EN PAZ! DÉJAME DORMIR, SOLO QUIERO DORMIR!- -Espera, no te vayas, quiero saber más, por favor.- -Se ha ido.- -Si... Qué fue eso? Era como un niño asustado y necio, me dio muchas tristeza.- -Eso, amigo, eres tú, bueno, parte de ti. Pero tienes razón en algo, era un niño, el sufrió en cierta forma y calló mucho por años. Sobrevivir siendo pequeño y obligándose a crecer es duro, no te puedes culpar y ya es tarde para culpar a otro, simplemente pasó.- -Es terrible.- -No, es parte de algunas vidas. Bueno ahora debes relajarte que debe estar por aparecer el siguiente ser, este es un poco más dócil que el anterior pero su malicia es inmensa, debes ser muy inteligente para no caer en sus artilugios o encierros.- -Artilugios? Encierros? Qué demon...!!! MI MANO!!! -Hola soy una arma. -¿Un arma? pero no tienes figura. Las armas hieren o matan. Cómo puedes dañar algo sin una figura? -Ja,ja,ji,ji. No necesito ser una figura para lograr mi objetivo. Soy un arma de los sentidos... -¿De los sentidos? -Los sentidos son mi estrategia de seducción. El placer es mi camino para poseer al sano y alimentarme rompiendo sus sueños. -La verdad, no te entiendo mucho y no me sorprende mucho tus palabras. ¿Qué es ese olor? -Te gusta verdad? -Me llama mucho la atención, es algo que recuerdo sin saber y podría olerlo siempre. Espera. Ya comprendí tu quieres que me quedé contigo para siempre. -Ja, ja, ji, ji. ¿Para siempre? No, no has comprendido nada, tu no sabes, ni sabrás lo que es "para siempre", yo si. Juegan a cuidarse las adicciones jurándose enternidad, qué absurdos, definitivamente fueron hechos para la risa y las historias. Yo habito en ti como en todos, y cuando en uno duermo en otro despierto. Hoy puede ser tu último día pero si no, recuérdame bien porque nos podríamos topar de nuevo. Recuerda bien, soy un arma.- -YA NO QUIERO MÁS!- Je, je. Estás asustado. Es normal, ese ser causa a menudo eso. Pero si no le haces caso es como que jamás existió. No puedes rendirte ahora, queda un encuentro, el más importante y duro, vamos te he empezado a agarrar confianza, tu puedes.- -Está bien, mis manos están hecho polvo. Es somo si no existieran, un frío me envuelve.- -Ahí viene... -¿Qué cosas, no? Tu aquí, y yo también, no hace falta que digas nada, los dos entendemos perfectamente qué está pasando, estamos mal, la jodimos. Qué esperabas de tanta fiesta y tristezas? Algunos nos desean esto que estamos viviendo sin pensar que de verdad está sucediendo. Hace frío loco, bastante, ya ni las palabras calientan, recuerdo cuando no había gripes ni canciones solas, estábamos muy bien, escuchas? Si, es eso mismo, pero solo es un pensar, lo dejamos ir, estamos en la mierda, no podemos hac...- -Cállate, ya comprendí, ven dame un abrazo y olvidémonos un rato del frío. -Je,je. Comprendiste! -Si. -Bueno, me alegro mucho ahora déjame tranquilo y ve a practicar lo que has adquirido, te deseo buena suerte y te doy un abrazo. AMIGO.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Los números y las máscaras de los sentidos.

Las Mayúsculas se refieren a los gritos textuales o a la importancia que le deseas a tus palabras, nadie me lo dijo, fue un instinto literario para gritarte porque estás muy lejos. Hoy vi cómo la juventud es una silueta en un muro blanco que por el día de hoy cobró las luces que se merecen todas las piedras o cementos. Vi la línea que parte al planeta de color verde ya sombreado por la primera barrera que nos oculta, los sonidos son los auxilios del smog que nos tiramos a diario entre coquetas y patanes de azul que vienen a lavar los cuchillos que se robaron los que no sabían cocinar una simple historia para pasar desapercibidos de eso que se entiende por atención. El punto es que existió la melancolía, me ha dado por llamarle vértigo con todas las personas que converso, putas, cabrones, santos, mentirosos, heroínas, salvadores, cojudas y cojudos que conviven en paz con la franquicia extinta del miedo adulto, animales, dibujos y plantas; dios, porque definitivamente todas y todos caen y sienten porque fueron niños. Me sentí la estatua más fuerte de las que salen a la madrugada sin mover un solo piso y se mienten jugando a las congeladas porque les daría tanta melancolía ser, qué al medio día quedarían derretidas por tantas palomas y ruidos. Todo esto lo digo porque te hubiera interesado impreso en en tu calzón para que solo lo vean los afortunados que no sirven para nada más que ser un archivadero cuando eres la primera vez de las construcciones con bonitas vistas a los bloques y tejados donde la "gente" se esconde para hacerse los amores de vez en cuando, después de eso las ciudades quedaran tristes en definitiva por crearse para guarecerse de nosotros mismos y cultivar el no culminar, qué equivocados fueron los que nos observan para nosotros que solo quisimos un lugar. Lamento las conclusiones que ahora llevo al recordarte y sentir la presión de la profecía inútil de conocerte más adelante cuando ya no seas tú porque, vamos, por qué no decirlo, todos iremos dejando un poco de lo que nos unió. Pero sonreí, me causé risa de varias maneras como imaginar la primera resbaladera que vas a cursar con desconocidos que comparten la vasta inocencia de ser ignorados para que jueguen y aprendan a "socializar", en todo caso son varias las anécdotas que también hacen alegrar los labios que desdoblaron tu necedad bruta. No te he olvidado y cuando cuento esto se que estás porque en alguna coincidencia o dejavu inconsciente nos conocemos para burlarnos siempre de las historias de carne y los filamentos de cosas ricas que nos hacemos cuando somos puertas y cuando llueve en las ventanas compartidas. Hoy termina otro mes, te lo recuerdo porqeu desde que ya no lees han pasado las horas y me he quedado pensando como terminar para no sentir que no soy como un gato o un libro que siempre vivirá en ti sino como materia porque a veces ya me siento harto de tanta indiferencia hacia mí mismo por labioso y olvidarme que funciono porque otras cosas también funcionan, sabes hoy tengo un libro de dibujos y uno que hice está impreso ahí y sentí que había nacido para miles de ojos que sabrán hacer con él lo que hacen con nosotros y ellos, reconocerse, descifrarse y criticarse si es que les parece interesante y si no, despreciarse o ignorarse ante él quién todavía no ha aprendido como escribir con mayúsculas para traspasar las lejanías ocultas de los que ya no ilustran. Por cierto, sigo creyendo y siendo iluso ante lo que nos da risa. Se me acaban los gritos y las deseperaciones y he llegado a pensar que eso es la vejez, otro muro más grande para descansar y buscar la oportunidad de contarle a alguien que también conocimos las mayúsculas y los tejados, al morir será más difícil de escuchar y se diluirá con todas las otras veces que ha pasado, mientras tanto, seguiremos siendo ese inmortal paréntesis que casi siempre olvidamos redactar encerrados.

viernes, 10 de octubre de 2014

El espíritu del sueño

Hace demasiado calor. Hoy los bichos suenan tanto que parecieran ser más grandes de lo normal, la plaga debe estar alimentándose y apareándose de manera incontrolable en la oscuridad de la selva, mañana los fumigadores tendrán un día largo y pesado como lo vienen teniendo desde hace tres meses desde que llegué como cualquier otro extranjero que dice venir a ayudar lleno de conocimientos y escepticismos ante las creencias de las personas que ahora conozco y han dejado de ser pacientes o desconocidos, el aislamiento es una gran circunstancia para olvidarte de todo y conseguir una nueva vida a riesgo de perder la otra. Estoy sediento, me acompaña Abdou, un niño vivaz y distraído que dice que ha olvidado dónde queda su casa, los pobladores cuentan que llego del bosque solo y cantando una tonada que no es de la localidad, nadie quiere hacerse cargo de el y es por eso que vive aquí en el dispensario en una cabaña que construímos recientemente, debe venir de alguna comunidad escondida y poco o nada contactada por ninguno de la zona. El área oeste de la selva casi no se ha explorado en años porque la superstición cuenta de criaturas y espíritus capaces de dominar el pensamiento y revertir la realidad por el sueño, a mi en lo personal no me interesa explorar ya que abundan las enfermedades y podría infectarme e infectar a otros causando varios decesos y además quiero regresar sano y salvo a mi hogar cuando ese "algún día" llegue pronto. Abdou ha "recordado" algo el día de hoy hace pocos minutos, es un augurio que alguien debió contarle, no recuerda quién o dónde ni cuándo, solo cada palabra que al nombrarse en el idioma que dice tener parece un cántico religioso, me lo ha traducido, sabe hablar ese idioma suyo que nadie reconoce al igual que el que habla la comunidad, yo voy aprendiendo más de los intérpretes que ahora son mis amigos de tertulias y tragos. He interpretado la traducción de Abdou de esta manera: "Cuando los insectos suenan así hacen la música del invitado, es la voz del último espíritu, del que escupe peste y odio cuando ríe". Dice que los grillos le han recordado con sus patas la frase que ha cantado varias veces, me intriga de una manera rara junto con este calor insoportable. Los dientes del niño se alumbran con las velas que nosotros mismos producimos artesanalmente, la oscuridad es de verdad misteriosa en este lugar, ha llegado la hora de dormir y mi amiguito se ha despedido marchándose tarareando y corriendo a su cabaña para no toparse con ningún grillo, son negros y no temen chocar contra el cuerpo que se les cruce en frente, son muy molestos la verdad. Por fin me hecharé a descansar. Tengo la costumbre de recordar para no sentirme solo aunque la melancolía me parta la garganta y la boca del estómago al hacerme una efecto contrario a la adrenalina por el riesgo y darme un vértigo de tristeza o añoranza, a veces es algo muy duro pero considero que me ha hecho bastante fuerte e insensible, otras veces ni yo mismo me soporto pero debo fingir y trabajar bien, cuando nadie nos conoce podemos ser cualquiera sin importar si nosotros mismos nos reconocemos. Voy cerrando los ojos, el bullicio de la plaga me arrulla, es extraño pero he aprendido a descansar con ello, como "verle el lado bueno a todo" obligatoriamente para no caer en la desesperación o la depresión tan fácil de adquirir en situaciones como estas. Me tomará unos minutos conciliar el sueño, hace mucho tiempo que no recuerdo ningún sueño y la verdad un día me he puesto a extrañarlos porque siento que no es normal no soñar más, es decir, por un tiempo está bien pero no recordar jamás un sueño es devastador de cierta forma. Al parecer ya estoy dormido porque esto no es el dispensario, es esa calle, ese asfalto y llueve, hace frío, lo puedo sentir, alguien me acompaña y conversa, no puede ser... ESTOY SOÑANDO. El ser que me acompaña lo reconozco pero algo no me deja admitirle, está de una vejez pasajera por cansancio probablemente o descuido por tristeza, me gusta soñar y la verdad el frío me refresca del calor en la realidad, lo puedo comprender y comparar todo, estoy totalmente lúcido como si hubiera quedado de acuerdo para charlar con alguien en el subconsciente colectivo hace varias épocas de habernos visitado. Estamos esperando un autobús y las gotas de lluvia son diminutas, de una sensación refrescante indescriptible ante no haber sentido frío durante meses. Siento preocupación desde quien me acompaña, me siento un invitado bastante querido pero de presencia incómoda, quizá estoy en el sueño equivocado, bromeo. Todo es calmo mientras vemos las gotas como se deslizan de abajo hacía arriba por el vidrio de las ventanas del transporte, vamos un poco rápido, conversamos de cosas triviales no muy importantes y se me olvidan con una facilidad de alivio que mantengo durante mi estadía en este espacio de sueño. Siento algo raro, es una pregunta que debo hacerle, sé que me dolerá, tengo una intuición de pesadilla en el paisaje más hermoso pero debo hacerlo, pregunto. Todo ha cambiado, he bajado del autobús muy desorientado, mucha gente me mira con miedo, tengo la cabeza baja y una desolación que me está devolviendo a la realidad de manera brusca y bastante triste, la persona es ahora mi molestia, me sigue como queriendo darme un consuelo, no deseo oírla. Tiene en una mano una manzana roja de muy buen aspecto y un vaso blanco de cartón con agua, me imagino, quiere que beba, desisto, peleo, hay llanto y el ruido de los neumáticos en le asfalto de nuestro sueño se empieza a confundir con el de la plaga de grillos, pronto despertaré y al haber comprendido también soy consciente de que he preferido olvidar todo lo que no me conviene. Abdou está parado a la entrada de mi cuarto con una expresión nula a cualquier estímulo, tengo fiebre, escucho que se despide, que en la madrugada soñó que recordaba todo y que su gente lo necesita, no puedo detenerlo, debo descansar, le deseo buen viaje con muchísima tristeza al comparar la lejanía de quien me acogió en un sueño y la lejanía en mi realidad. He vuelto a dormir. Después de haber estado un poco enfermo y atendido por mis nuevos amigos de la comunidad me he levantado con vigor y listo para empezar un nuevo día. La plaga ha terminado el bosque suena sano nuevamente. Tengo en mis manos una carta solicitando mi regreso a casa lo más pronto posible, extrañaré este lugar y su gente. También, alguien (nadie supo explicármelo) me ha dejado a los pies de la entrada una manzana roja muy tentadora junto con un poco de agua cristalina que bebí de inmediato, la manzana me la guardaré para mi retorno, bajo ella una nota que dice "Una sonrisa para el invitado".

domingo, 17 de agosto de 2014

El fauno de Agua (el oráculo).

El infierno me ha llegado, estoy frente al mar en una tempestad terrible anunciando la venida de la tormenta, la gente se ha retirado lejos y no quedamos más que quien resguarda el faro, el mar y yo. ¿Qué hago aquí? La verdad no lo comprendo bien. Hace semanas recibí una máscara azul a manera de dije hecho por algún tipo de artesano de alguna piedra que desconozco pero es tan fuerte y liviana que me recuerda a la plastilina cuando se enfría demasiado, la expresión de la máscara es asombrosa, tiene una ironía en los ojos vacíos para sonreír delineando los pómulos y marcando líneas de tiempo en la frente, parece bastante antigua. La recibí una noche en una banca en la vereda mientras bebía, una joven de cabello claro se sentó a mi lado y empezó a tomarme de la cintura acercando mi cabeza contra sus pechos grandes y me decía "calma, no más, deja eso, calma..." Yo estaba bien, bueno tenía un poco de borrachera pero no estaba triste ni con ira. No podía evitar el olor de sus labios. Pasamos varios minutos así, en un consuelo por la nada creyendo que yo le hacía un bien a quien me daba tranquilidad, creo que en ese estado me gustaba mucho y cuando los seres humanos sufren es más fácil acercarse e intimar, ella debe pensar lo mismo. Después de una soledad inmensa en la calle se levantó y estiro sus brazos como queriendo llegar a mi cuello, me asusté, por un segundo pensé que me asfixiaría pero no podía detenerla, tal vez era un poco ruda y me hubiese gustado que me sacuda un poco. Traspasó el nivel de mi cuello abriendo un poco más los brazos y sentí una cosquilla en la nuca, un abrazo muy cálido como de despedida y unas palabras que musitaba, "él te espera..." Sentí el ruido de un beso volado, un peso que ahora cuelga en mi pecho y el vértigo antes de perder la conciencia; el alcohol me jugó una mala pasada otra vez. Desperté sonriendo, no era yo, disfruté mucho haber despertado y decidí arreglar un poco la casa, no tengo a nadie que me visite pero siempre es bueno estar preparado para lo impredecible, voy así ya desde mucho siempre. Bromeé conmigo bastante acerca de la juerga del anterior día y en verdad no se que me pasaba pero en un momento estaba bailando sin sentido con una música que solo oía en mi cabeza y mis movimientos eran sensuales, incitadores y morbosos que subían de intensidad junto con la excitación de mi cuerpo ajeno a lo que suelo ser. Empezaba a tocarme y pensaba en un orgasmo tan extraño que me hacía reconocerme como otra persona definitivamente; esa parte de mi que no aceptaba mi estado se me venía a la mente como un ser desnutrido y agonizante botado en un piso alumbrado con velas y yo, la nueva criatura, disfrutando el desenlace de su antigüedad. Estaba tan caliente y la imagen que usaba para calentarme más era demasiado extraña, un ser que manejaba su materia, se transformaba, muchas veces en animales y otras en instrumentos a la medida de mi placer, era demasiado real, sus dedos, las lenguas, sus miles de ojos transmutados, sus extremidades, sus fuerzas, sus ternuras y sus tristezas, si, estaba triste. Bailando literalmente con mi cuerpo encendido crucé rápidamente por un espejo en el que puedo verme de cuerpo completo y sentí una falla en mi visión, quién cruzó por el espejo no era yo. Aguardé unos segundos para pararme en frente del cristal y por fin acabar con esta locura de no sentirme yo. Moví lentamente la pierna para el primer paso al espejo e instintivamente me puse la mano en el pecho apretando en mi puño el dije azul, no asumí que la chica me lo pusiera en el último abrazo, lo sabía, tenía total seguridad de que ella me lo había dado con una familiaridad de suma confianza, pensé que este adorno había estado colgado en mi pecho toda o varias vidas. Me puse directo al vidrio cerrando los ojos y al abrirlos, el horror. No era yo. Sé que es difícil de creer pero en definitiva no era yo, describirme me causa demasiada confusión y ahora al escribir esto desde la orilla hacia el cahos veo mis manos distintas, no soy desagradable, pero no soy yo, tengo otras facciones, otras medidas y la misma mirada de incertidumbre desde que dejé de ser yo, empiezo a olvidar como era desde que al asustarme salí de mi hogar y vi cómo mi casa estaba en lo alto de una colina que da al mar. El hombre del faro solo me observa, se qué no hay nadie porque dejaron una nota en mi puerta qué decía "Cuídate de la tormenta, nos vamos de aquí." pero no sé quién o quiénes la escribieron y lo peor ya no se quien soy. Estoy empezando a recordar cosas que jamás viví, mi mente también se va transformando y tengo miedo. El viento silba con furia y me empuja hacía el filo del risco que no tengo idea donde queda pues no se quién soy ni en dónde estoy. El recuerdo de la chica que me consolaba es más fuerte, la veo despertar, bañarse, cocinar, trotar, bailar, desnuda y luego enfurecida rodeada de oscuridad leyendo un libro, le temo y quiero escapar, ya no recuerdo mi antiguo nombre y tampoco mis datos personales, peor mi género o comida favorita, los nuevos recuerdos que ahora me aquejan se van impregnando en mi cerebro y siento lástima por mi y su nuevo ser. Me acerco a la orilla y debo saltar, debo hacerlo, el hombre del faro solo me observa, es un anciano muy familiar, desde lejos hasta pienso que lo reconozco en todo este suceso del cual ya no soy más partícipe que cualquiera. Caigo derrumbando mi fortaleza y siento más lástima por mi y el nuevo ser que hasta creo que voy a asesinar acabando con mi vida en las rocas de la inevitable tormenta que ha comenzado. Mi caída está demorando mucho y debe ser por el pánico pero no escucho nada. Abro mis nuevos ojos y estoy, para colmo, suspendido en el tiempo, presiento que esto no tendrá final. Estoy sin ropas y frente a mí toda la tormenta ha conformado una estructura gigante y viva que me observa con los ojos vacíos, es azul y sonríe, se mueve con lentitud (igual el tiempo ha desaparecido y lo que sea rápido o lento no tiene sentido en semejantes circunstancias). -OTRA VEZ NOS ENCONTRAMOS DESPUÉS DE TANTOS UNIVERSOS-, se dirige a mí, tengo demasiado temor pero tengo demasiada curiosidad por preguntar qué pasa. -SE QUE NUEVAMENTE DEBES ESTAR PREGUNTÁNDOTE QUÉ ES LO QUE PASA, PERO COMO SIEMPRE SOLO PODREMOS ENCONTRARNOS EN ESTA MISMA PREGUNTA QUE HAS FALLADO YA VARIAS VECES- oigo, su voz y risa me aterran, y es terrorífico que hable de mí como si me conociera sin yo saber quién soy. Acepto la pregunta del oráculo inmenso. -DIME, OTRA VEZ, ¿QUIÉN ERES TÚ?- Maldita sea! No tengo idea de quién soy yo, podrían pasar eternidades y yo seguiría sin saber, no comprendo por qué me lo pregunta si el dice reconocerme. - ¿NO LO SABES? ¿ACASO TE OLVIDASTE DE MI?. Esto es muy confuso, no lo soporto más, daré la primera respuesta que se me ocurre y qué pase lo que tenga que pasar: -Yo, soy tú-. El gigante se va haciendo minúsculo como siendo devorado por un hoyo negro en el horizonte que se lleva el manto de la tormenta al igual como si se estuviera pasando un mantel sucio por un agujero en algún muro de casa. Yo desciendo suavemente hasta la arena donde habita el viejo y el faro y este me acoge antes del inminente desmayo que siento que me va a dar. Voy despertando a ratos, muy débil, veo al anciano que me ha dado agua, pan y me ha quitado el collar y ha perdido su color azul a pálido, parece de marfil. Caigo en el sueño y empiezo a olvidar todos esos recuerdos que se me vinieron por primera vez al instante. He despertado, sigo ebria, estoy en una banca en la calle y se acerca alguien, quién será? Lo bueno, es que yo soy yo, supongo.

lunes, 28 de julio de 2014

El lodo

Desde que olvidó que existía el aire pudo surcar las galaxias. Hay algo extraño en este espacio-tiempo. Me preocupa un poco esa perturbación lejana que no deja de girar; su curso es inestable y podría chocar o invadir alguna existencia. Por aquí parece que todo ha tenido una muerte antigua, el silencio que me embarga no es común y estoy desesperado por encontrar algo; la soledad me está volviendo loco y no hallo ni un agujero negro dónde descansar las alas y dejarme llevar por la desintegración para integrarme fuera de este lugar deshabitado y triste. Por allá se ve una esfera verde, si hay verde es posible que haya vida, no me da mucha confianza ir pero el cansancio es grande y debo consumir algo de fuerza antes de alzar el vuelo y poder alejarme de la perturbación que crece girando que ahora se siente más presente. Qué gran planeta, pronto entraré en su atmósfera espero que su gravedad no me haga caer muy aprisa porque me costaría mucho contrarestar la fuerza para tener un aterrizaje óptimo fuera de percanses y heridas. Me estoy acercando más. ¿Qué es esto? Siento mucho alivio cómo si mis músculos del abdomen se estiraran consiguiendo una relajación absoluta y confortable pero también siento un peso que se extiende hacia la superficie de este mundo, debe ser la gravedad, supongo. No, está demasiado conectado con esta tranquilidad que siento en la panza... ¿QUÉ RAYOS? tengo dos prolongaciones que salen de mi barriga y siguen creciendo. Debo escapar de esta gravedad que al parecer me está haciendo mutar y así poder descender con calma pero no me puedo arreisgar a tener más órganos o extremidades, gastaría mucha más energía en mi escape galáctico, en mi subsisitir. DEMONIOS! No puedo salir de la atmósfera y mis prolongaciones pronto tocarán la superficie, lo mejor será mantener la calma, voy a aterrizar. Mi cuerpo sigue a una altura considerable pero ahora tengo piernas, las conocí de otros seres en uno de mis descansos, vi que les eran de suma utilidad y quizá me convenga haberlas adquirido. Algo no está bien, mi cabeza está confundida y después de tanto silencio en el cosmos el ruido del planeta me está causando malestar. Es una voz. -Bienvenida, criatura. Debes estar preguntándote que sucede con tu cuerpo, por qué escuchas una voz y qué te sucederá-. La voz es cálida, tanto que me está absorbiendo, estoy asustado porque siento que mis nuevas piernas se hunden en una materia vizcosa. -No te estás hundiendo criatura, solo te acercas-. Puede escuchar mis pensamientos, debo pensar lo necesario y tratar de volar. -Uno jamás piensa lo necesario cuando tiene miedo criatura, no te preocupes pronto dejarás de sentir por ti solo. Esta gravedad que sientes es en verdad mi nariz que puede estirar y moldear las materias inhalando desde la atmósfera hasta mi cuerpo que es el lodo que ahora sientes desde tus nuevas piernas y que pronto sentirás en todo tu ser hasta que tus nervios se hayan unificado a los míos y seremos uno al igual que los otros que vinieron para buscar vida, descanso y víveres para contiuar su escapar-. Maldito lodo me está succionando y me deforma más, estoy demasiado estirado, suéltame. -¿Para qué deseas escapar? esa nada que está perturbando el espacio pronto nos tragará a todos, es preferible estar juntos para el fin-. Yo no creo en el fin que se apresura, no deseo compartir el final; mientras viaje escapando el final quedará lejos y encontraré reposo cuando mi carne se haya desgastado y aceptaré el fin. -JA,JA,JA. Ya casi estás adentro, solo falta tu gran pico que habla deamsiado. Pero qué es esto? PLUMAS! MALDITAS PLUMAS LAS ODIO TENDRÉ QUE ESTORNUDAR! AAAACCHUUUU!-. Me ha expulsado de la superficie, no perderé esta oportunidad, despegaré con todas mis fuerzas. Si, eso es, casi estoy saliendo de la atmósfera y logro divisar un agujero negro. -Te ha salvado mi falta de ojos plumífero suertudo; aborrezco las alas y peor a quién las posee pegadas al cuerpo. Lárgate pero antes escúchame por última vez, también he hablado con la presencia que gira y su voz, su voz era idéntica a la tuya y me dijo, "jamás escaparé"-. Adiós planeta mugroso, entraré en el agujero negro y por fin descansaré. Ah! Y me quitaré estas piernas de lodo para seguir volando.