Escribir y dibujar es perdurar mientras se muere un poco, es soñar mientras se duermen los leídos, es cultivar ornamentos que alimentan las criaturas más viles y bellas que habitan el alma, es dejar de ser siendo uno con todos, es la soledad más completa, la que todos admiran, la que todos sienten, escribir es añorar y poseer un pedazo de esta la gran historia, escribir eres tú dentro de todo y volando de nada...
Archivo del blog
sábado, 27 de noviembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
OJOS...

MIENTES COMO LA PRIMAVERA QUE DESNUDA SE QUEMA, COMO EL JARDIN QUE DUERME PORTI...
Vísceras en el vientre de niño obsoleto; dedicar caracteres como escribir en la arena de la playa abandonada y sola; humanidades de un arte elocuente por despreciar manos y pieles, carbón arrugado quemando la garganta por el recuerdo, cada vez somos más hermosos y eso nos dilata la lejanía, cada vez somos más de ellos y nos equivocamos buscando la costumbre que nos hizo, últimamente me seduce el desprecio de la superficie más fea, la que conoce de sinceridad su alma y hierve de rencor por el desdeño, ha querido conocer hasta qué punto se puede desequilibrar los naipes nerviosos por el placer de algún sexo hipócrita y calurosamente perfecto, las manías del dolor cada vez llegan a lo que nos planteamos en alguna noche de palabrerías por encarnar la embriaguez de desearnos, aludimos a todo lo que nos hace bien por simple romanticismo absurdo, ahora tan solo somos imágenes, somos crías de la gran epidemia de la perpetuidad, la mentira de la mejor especie, acabamos de compartir los fluidos más sinceros para quizá perdonarnos en lo que definitivamente pasará al olvido, lo destruimos todo para siempre recordarnos, somos en nuestra fealdad el extraño que más se extraña, y obviamente debe sonar cursi! nadie nos relató que esto sería real cuando estábamos ciegos, o tal vez también estábamos sordos por desear la envidia de quien te aconseja, en este instante ya no somos, pero inmediatamente odiando hacerlo, NOS PROCREAMOS... mi amor
Al concluir me miro descuidando la amnesia, olvidando qué soy, no habló, me vistió de otro, me voy, todo es mentira, me acurruco en destruirme, vuelvo en automático, es otra máscara, otra muerte,,,y en el desquicio por agotar el tiempo me he reído de aquella novela gastada por tanto círculo infame, tanto sube y baja, tanta canción, sustancias con sexos distintos, camaleones que ultrajan la confianza, basura de plástico, corredores in ...olvidables, testamentos de parejas jóvenes, divorcios obligados de niños, matrimonios de cárcel, noches de vacío, mañanas intoxicadas de aburrimiento, balbuceos ancianos, conjeturas invisibles, miles de senos, un siempre de labios, calor, envolvente frío, angustias por llegar a ninguna parte, logros, dolor, alivio, amistad, OJOS, TODOS SOMOS OJOS...
miércoles, 17 de noviembre de 2010
COSTRAS (Alvaro Obadía Nieto y Fabián Albornoz)

COSTRAS
Desearías tener los objetos surreales de los que hablas, no comprender cómo son es tu estigma, tener de lado las palabras te hace más falso en verdades que atrofian los saludos, variando de cejas, mostrando tu repudio al querer amar y no saber dónde empieza el criterio de intentarlo, cuando nace esa voluntad de la que todos se quejan, lo que te hace común con varios restos de humanidades dolidas por desnutriciones intelectuales, por círculos, élites, por NADAS... siempre hay novedad si repites el olvido, si deseas lo más fácil... y ahora qué?, no hay nada real en la verdad más allá de lo que quieres ver, un lugar donde demostrar qué, donde saber más para qué. Qué es lo que realmente esperas de ti, que parte de ti olvidaste vaciar para poder llenarte de admiración ajena, que serias tu sin mí, que serías tu sin contar a nadie lo que te arde. "cuántos de ustedes saben que están vivos, cuántos de ustedes saben que están vivos de verdad" cuándo en verdad recordaremos con pasión las costras de la niñez vacía como decían aquellos sepulcros ancianos de letras polvosas y mal logradas para detener lo que te hacía extraño, cuántos de nosotros ha hablado de mares a los qué no les importa la tierra, cuántos han sido sinceros en desear muertes, incluyendo la de uno, Ah? Cuántos? ... la putrefacción del cambio sería un dios para los gusanos... el abono... mmmmm... carne naranja y gotas de sangre, tierno y valiente sin derramar lágrimas, cojo pero con la frente en alto, volviendo a casa escondiendo la herida a mamá, tomando un baño que limpié el contacto con sociedad bacteriológica del cemento áspero, y para terminar esto el ardor del mertiolate el cual no dejara articulación alguna hasta que salga una costra en el alma... analogía de un alma niña!!! ... pero es que el MAR ES HERMOSO!!!... shhhh, no me importa...
viernes, 16 de julio de 2010
EL DIBUJO Y SUS ALAS

Cuentan que el diablo le hizo un sentido dibujo a la luna:
-Dime que ves tú primero:- le dice el pequeño engendro adicto a las palabras de su sueño.
-Veo muchas cosas, primero el ojo de la mitad, que a la vez es un mundo, el tuyo y el mio, veo como que está lleno de agua.- comienza la luna, dispuesta a la nativa de su poesía.
-También veo que el de abajo sí, eres tú... tienes un ala rota, las piernas desvaneciéndose y los pies se unen al otro lado del dibujo… Que lindo, ¿por qué eso?- pregunta con sencillez después de haber identificado casi todos los sentimientos.
-También veo que si la que está en el columpio soy yo...tengo los ojos tapados, ¿por qué?- insiste la hermosa envuelta de negro cielo.
-Porque no quieres ver lo que te digo- le responde como retando la atención de su ama.
-¿Por qué uniste el columpio al otro lado con tus pies?- interroga nuevamente la luna.
-Estás en un columpio como feliz y tranquila pero tienes alas para volar y encontrarte conmigo pero prefieres esa seguridad que a mí me hace pensar y está en mí- le aclara el demonio esquivando la pregunta anterior.
-¿Que te hace pensar?- la luna se invita a la mente del pequeño diablo.
-En cómo hacer para que me veas- le responde con un sutil tono de desesperación ya añeja como en agonía.
-¿Por que llora el ojo?- pregunta la luna vestida de paciencia.
-¡Llora por verte!- le responde sin rodeos en exaltación, como queriendo descubrir lo que ya ampara su desidia.
-¿Qué más tiene qué yo no te haya dicho?- pregunta coqueta y cada vez más hermosa, la curiosidad le hace grande y hoy está llena, realmente bella.
-Tiene muros amorfos y transparentes, estamos fuera de ellos pero el mundo está dentro y la tristeza también, estoy tratando de llegar a ti para sacarte la venda de los ojos, pero tú estás en el columpio que me desintegra, y en medio el mundo que nos separa, mi amor.- le relata el niño diablo su historia de lucha por llegar hasta ella y regalarle la mirada…
-No te vayas- le suplica el caído.
-No me voy- le comenta segura… ¿Cómo ha de irse si su estirpe es de eterna bruja?
Cuentan que se los vio abrazados dibujando en el cielo para siempre, hasta la infinita muerte de todas las estrellas…
EN EL CAPULLO

La espera, la invoca y se confia de un poder tácito; una plegaria prohibida que cobija junto a las sábanas teñidas con el color de su inconfundible aroma el sueño atormentado donde la visita diariamente. Un frío desconsolador es lo que siente al despertar. No siente dolor, alegría ni tristeza, son rezagos punzantes los que se clavan en las sienes de su recuerdo. Mira a su alrederor un lúcido delirio de todas las partes donde su desnudez fundaba ciudades que celebran a diario el único sentido de la vida, la visión más fértil y querida; la de ella. Se levanta y toca en el piano una melodía que vibra con dolor y dulzura, la canción de un juglar psicópata, derrotado y perdido en bosques de incertidumbre que dan frutos envenenados por mentiras y rencores. Un sonido que de la puerta que cruje con el viento le hacen emocionar los ojos, las lágrimas le perforan desde el alma; es ella. La ve como siempre, con amor escondido, muros de dolor y no sabe cuantas estupideces más. Si tan solo supiera que la perdona, que desea tocarla y estremecerla con natural acupuntura pasional para alimentarla y alimentarse de la piel humedecida por el sudor que provoca la unión de sus almas. Se acerca, le sonrié y ella a su vez estira los dedos de los cuales salen hilos de un azúcar irrompible que lo envuelven en un capullo hipnótico; no puede más, la desea, no solo su carne, su espectro la desea. Él estira su brazo para acariciar su pelo con justa devoción y le late el corazón como queriendo salir de su pecho para olvidar que existe. Empieza a sentir un torrente ácido que irriga las venas de su cabeza como derritiéndolas. Una luz muy blanca, una nada pura le corta infamemente la visión. Se desespera, grita y nadie lo escucha, ahora el desierto interior donde él es la única criatura endémica de su fallecer, envuelve el espacio donde habita para caer lentamente en un desmayo que demora siglos de aquel recuerdo donde estuvo a centímetros de tocarla, de sentirla. Envejece a cada segundo infernal para seguir cayendo. Al fin tocará el piso, un alivio le aconseja que lo mejor es aceptarlo, él solloza, no ve nada pero siente cómo no verla irrita líquidamente sus párpados. Casi al llegar al piso funesto y vacío, su voz alcanza a pronunciar el único credo que conoce: El nombre de la hembra majestuosa que lo ha envuelto para alimentarse de él. Un sonido agudo le perfora los tímpanos y lo enloquece, no quiere caer, sigue peleando; aquel nombre lo alimenta, le refresca el morir. Levanta la mano y siente que ella, que no la ve pero sabe que es ella por el veneno que surje de su mano lo acaricia con fervor de agonía y en ese mismo momento logra abrir sus ojos... Son las cuatro de la madrugada y ha tenido ese maldito sueño tres veces seguidas. Siempre al despertar se pregunta lo mismo viendo el cadáver de un insecto negro en la telaraña al filo de la ventana: ¿Dónde está la araña? Jamás la había vuelto a ver... volvió a dormir...
domingo, 2 de mayo de 2010

te regalo la lluvia detrás del calor de tu ventana, su sonido alumbra nuestra madrugada, ya jamás te olvidaré envuelta de árboles y riendo de verdad,
tus ojos son mi bien, y tu aroma mi alivio, déjame que te muestre mi cielo, déjame traer la mañana más linda juntos, déjame verte en cielos negros, despejados,
y déjame volver a obsequiarte la lluvia y su sonido mientras te acaricio, te beso y te abarazo de sueños, al despertar desayunaremos y te seguiré amando.Deja que la luna te pinte de horrores y delirios de madrugada, ella sabe lo que hace.
Luna grita en el charco, agua de estrellas, embriagando el asfalto, los pisos, entes y calaveras, una bota ingenua muerde su imagen, ella dura y parca se diluye pero en segundos renace. Espejo de brea al compás del viento hablas y sueñas, te sigue llamando la luna, hechizo de manos, obras y te lamentas. LUNA Muéstrame ese color en el que eterna bailas y déjame tu canto en la piel de madrugada.
Luna mi niña fantasma, déjame que te mire y bailemos a enamorarnos, despeja esta luz con tu neblina, has nacer ese único tacto de tus labios invocando demonios y los míos, embriágame de deseo, asesíname y dame de vivir tu imagen, despiértame en silencio y despacito, bebamos aquel tiempo, olvidémonos que hay mundo, de todos para nueva y reiteradamente con el alma desnuda bailar a enamorarnos.
Tu voz es calma, asesina de aquel ruido y estas tecnologías... quiero que sea de noche...No hay como cuando los escritos cobran vida, cuando los labios que recuerdas por fin nacen en la piel misma del sueño, ese calor de la sangre gritando dentro de la oscuridad donde se sostienen las venas, aquel sonido que calienta el oído, aquel silencio que congela la imagen del instante, la palabra de las manos recorriendo el cuerpo de tu nombre, la tentación y su vestimenta para visitar tu magia, tu intimidad, tu pecado.
me encuentro otra vez en ese viento volando de tu rostro... junto a ti me he sentido muerto, vivo, dormido, despierto, me haces lo que necesito, me hablas y viajo en tu voz hacía el mar de tus ojos, me lanzo y nado acariciando tu iris de luna marina, cuando calla nuestro instante me encanta besar tus labios bebiendo aquel momento que jamás muere, te envuelvo con mi cuerpo y tu entras al mío jugando para siempre a que besas el fondo de mi alma, la tomas le recitas suspirando tu nombre que no repito, no hace falta, es el rostro de este viento que nunca falta... te siento...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)